Apuntes de invierno III.

Cómo conducir con... LLUVIA.

1. Activar las luces de cruce.

2. Reducir la velocidad y adecuarla a las circunstancias del trazado.

3. Conducir con suavidad en las maniobras y el acelerador, evitando mareos, un aumento del consumo y la pérdida de control del vehículo.

4. Aumentar la distancia de seguridad, pues la distancia de frenado aumenta con el suelo mojado.

5. Tener en cuenta las hojas caídas, ya que retienen el agua e impiden un buen agarre al asfalto.

6. Tener en cuenta el empañamiento de las lunas. Mezclar el aire acondicionado con el calor de la calefacción y dirigirlo hacia la luna delantera.

7. Evitar el aquaplaning. Este fenómeno surge cuando el neumático no es capaz de desalojar el agua de la carretera por falta de dibujo, baja presión, velocidad inadecuada o encharcamientos. Se debe sujetar el volante con firmeza, no frenar a fondo y corregir la trayectoria suavemente.

8. En adelantamientos, subir la velocidad del limpiaparabrisas.

9. Si su vehículo dispone de ABS y el suelo resbala mucho o se topa con un obstáculo: 1) pise a fondo el freno y el embrague; 2) mantenga la máxima presión sobre el pedal (vibrará y hará un ruido fuerte); y 3) el ABS actuará y el coche se detendrá.

 

Fuente: Revista de Tráfico y Seguridad Vial.

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